En el marco del panel dedicado a las series de Showtime en ComicCon 2010, David Duchovny concedió algunas entrevistas junto a Michael C. Hall (Dexter), Mary-Louise Parker (Weeds) y Edie Falco (Nurse Jackie). La siguiente nota fue publicada en los diarios de Grupo Reforma en México hace alrededor de 3 semanas.
SAN DIEGO.- Los antihéroes están de moda en la televisión, al menos así lo consideran David Duchovny, Michael C. Hall, Edie Falco y Mary-Louise Parker, quienes interpretan en sus respectivas series de televisión a personajes que difícilmente se considerarían "ejemplos a seguir", pero eso sí, todos muy queridos por el público.
"Todos tenemos un cierto grado de maldad que se equilibra con nuestra bondad", coincidieron los histriones.
Duchovny protagoniza Californication con el papel de Hank Moody, un escritor infiel, adicto al sexo y mentiroso; Hall da vida a un analista clínico que, además, es asesino serial en Dexter; Falco es la arpía en casa y la enfermera eficiente en Nurse Jackie, y Parker personifica a Nancy Botwin, una viuda que vende mariguana en Weeds.
"Los cuatro somos un estuche de monerías, ocasionalmente, retorcidas. El clásico héroe de ciencia ficción, siempre guapo, siempre atento, siempre al piel del cañón, y poco humano, es para ciertas generaciones, para ciertos estilos de entretenimiento", afirmó Duchovny recientemente en una mesa redonda sobre los antihéroes de la televisión.
"A nosotros nos toca hacerla de héroes que no son ejemplares, pero que al final del día ofrecen diversión y un punto de identificación con el espectador. Bueno, somos buenos, no tan buenos, con defectillos, con cosas criticables".
"Ninguno de los cuatro personajes tiene una vida personal ejemplar, aunque son los profesionistas ideales, pero aún así, tienen una dosis de camaradería que causa una empatía general con los amantes de la pantalla chica", añadió Falco.
"La gente necesita de este tipo de personajes porque se ve reflejada, en cierto modo. Todo el mundo que nos venden perfecto, ya sea en la religión, en las telenovelas, en las películas, no existe. Hay errores, nos equivocamos", expresó Falco.
"A eso atribuyo el éxito de estos roles: a que la distancia entre la realidad y la ficción se esfumó y puso al espectador con el personaje, frente a frente, al tú por tú, al debate y al análisis introspectivo".
"No hay cómo estructurar a un ser ficticio basado en individuos reales", afirmó Hall.
Parker coincidió con su colega al afirmar que es bueno repasar la vida personal de alguien para darle inspiración a un actor que encarna a un ser inexistente.
"David hace a un marido respondón, irresponsable, que tiene un concepto de vida que no muchos entienden, pero que muchos envidian porque no está atado a un jefe, a una mafia, a lo que sea", precisó el intérprete del carismático Dexter.
"A los cuatro nos toca utilizar como modelo a ciertas personas que nos dan ejemplos de casos que no serían ejemplares, pero sí muy efectivos. La gente nos ve como los representantes de sus dudas, de sus miedos, de lo que hay más allá del bien, cuando se llega al mal", explicó Parker.
Los antihéroes son los nuevos héroes que obtienen buenos puntos de rating, que consiguen galardones en premiaciones como los Emmy y los Globos de Oro, o simplemente, son amados por la crítica, por su inclinación hacia lo real.
A la gente le gustan estos papeles de buenos que no son tanto, porque así es todo ser humano. Ni tan blanco, ni tan oscuro, simplemente, persona, aseguró Duchovny.